1. Detectores Pasivos de Trazas Nucleares (CR-39)
Son los únicos con validez legal certificada para expedientes técnicos. Consisten en un chip plástico sensible que se coloca en la zona de mayor permanencia (dormitorio o salón en planta baja) durante 90 días seguidos. Tras el ensayo, el laboratorio cuenta al microscopio las huellas de impacto alfa.
2. Monitores Activos en Tiempo Real
Dispositivos digitales basados en cámara de ionización o fotodiodos de silicio permiten observar las fluctuaciones horarias del gas, detectando picos nocturnos cuando las ventanas permanecen cerradas.